domingo, 20 de noviembre de 2016

20 DE NOVIEMBRE DIA DE LA SOBERANIA NACIONAL.



Rosas y la Vuelta de Obligado

El gran talento político de Rosas se revela en esta segunda guerra contra el imperialismo europeo: su labor de estadista y diplomático fue llamada genial por sus enemigos extranjeros… (…) Aunque resistir una agresión de la escuadra anglo-francesa formada por acorazados de vapor, cañones Peissar, obuses Paixhans, etc., parecía una locura, Rosas lo hizo. No pretendía con su fuerza diminuta –cañoncitos de bronce, fusiles anticuados, buques de madera- imponerse a la fuerza grande, sino presentar una resistencia para que “no se la llevasen de arriba los gringos”. Artilló la Vuelta de Obligado, y allí les dio a los anglo-franceses una bella lección de coraje criollo el 20 de noviembre de 1845. No ganó, ni pretendió ganar, ni le era posible. Simplemente enseñó –como diría San Martín- que “los argentinos no somos empanadas que sólo se comen con abrir la boca”, al comentar, precisamente, la acción de Obligado.

Cuando los interventores comprendieron que la intervención era un fracaso; que fuera de las ocho cuadras fortificadas –y subvencionadas- de su base militar en Montevideo, no podían tener nada más; cuando los vientos sembrados por los diplomáticos de Rosas en París y Londres maduraron en tempestades; cuando el mundo entero supo que los países pequeños y subdesarrollados pueden ser invencibles si una voluntad firme e inteligente los guía, ingleses y franceses se apresuraron a pedir la paz.

En 1847, vinieron Howden y Waleski para envolver a ese “gaucho” en una urdimbre diplomática. Se fueron corridos, porque Rosas resultó mejor diplomático que ellos. En 1848 llegaron Gore y Gross; ocurrió lo mismo. Más tarde, en 1849 Southern por Inglaterra y en 1850 Lepredour por Francia, aceptaron las condiciones de Rosas para terminar el conflicto. Hasta la cláusula tremenda de humillar los cañones de Trafalgar y Navarino ante la bandera azul y blanca –que de esta manera se presentó al mundo asombrado-, reconocieron haber perdido la guerra.

“Debemos aceptar la paz que quiere Rosas, porque seguir la guerra nos resulta un mal negocio”, dijo Palmerston en el Parlamento pidiendo la aprobación del tratado Southern. Y el Reino Unido no se estremeció por ello. Algo distinto pasaría en la patriotera Francia, pero finalmente Napoleón III debió resignarse a la derrota.

Así Rosas dio al mundo la lección de cómo los pequeños pueden vencer a los grandes, siempre que consigan eliminar los elementos internos extranjerizantes y atinen a manejar con habilidad y coraje sus posibilidades.

Fuente: José María Rosa, 
"Rosas, nuestro contemporáneo" 
Buenos Aires, A. Peña Lillo Editor, 1974


Triunfo de La vuelta de Obligado -Miguel Brascó(Letra) - Alberto Merlo(Música)-

Noventa buques mercantes,
veinte de guerra,

vienen pechando arriba
las aguas nuestras.

Veinte de guerra vienen
con sus banderas.

¡La pucha con los ingleses,
quién los pudiera!

¡Qué los tiró a los gringos
uni' gran siete,
navegar tantos mares,
 venirse al cuete,
qué digo venirse al cuete!

A ver che Pascual Echagüe,
gobernadores.

Que no pasen los franceses
Paraná al norte.

Angosturas del Quebracho,
de aquí no pasan.

Pascual Echagüe los mide,
Mansilla los mata.
https://www.youtube.com/watch?v=pMG8QXHZB3w




El Chino

2 comentarios:

  1. la vuelta de obligado no fue una inútil demostración de patriotismo y de obcecación, como sugiere la historia oficial y hasta pareciera por momentos (fugaces, debo admitir) sugerir ésta crónica.
    fue la demostración de un "sentido común" criollo que sigue subestimado. como ni en rusia, acá podés ocupar los puertos marítimos pero por más tecnología que me traigas, con dos cuetes o dos cañoncitos (que la pólvora ya no es una fórmula secreta y a fundir cañones ya nos enseñó san martín) no vas a poder ocupar el interior.
    sigue siendo válida la moraleja para referirnos a la vuelta obligada que nos toca luchar hoy.

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  2. Se parecio mucho a las peliculas donde los musulmanes parten cien o mas en camellos a paso parejo rapido y tranquilo, los derriban las artillerias inglesas y uno llega hasta donde estan mas bien como dandoles un terrorifico saludo.

    Esto fue un terrorifico saludo.
    Con todas en contra los argentinos dejaron en claro su postura.

    Tubieron los franceces un pequeño numero de bajas los ingleses creo que casi nulas.

    Pero si desembarcaban iva ha ser cuerpo a cuerpo y gerrillas nocturnas, y si ocupaban los rios el hostigamiento iba a ser continuo y sorpresivo.

    y a nuestro modo armas y tecnologia teniamos.

    Ademas todo pasaba mas por el comercio, tenia sentido un comercio donde iban ha ser repelidos militarmente y nadie iva ha negociar.

    Para una invasion ya sabian como venia la mano.

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