jueves, 5 de enero de 2017

Ética y estética en política



Los tilingos tienen un problema estético con el Peronismo. Les causa repulsión nuestra imagen. No les gustan nuestras formas. Tienen fobia a nuestros rituales. Sienten terror por nuestro habito de andar como "malones" por las calles. Podríamos seguir con varios ejemplos mas, pero todos tendrán que ver con una visión estética negativa del Peronismo.

Por el contrario nuestro problema con los tilingos es ético. Cuestionamos su doble moral, su hipocresía, su falso intelectualismo, su ombliguismo egoísta, su pensamiento cipayo, su convencimiento de superioridad. Todo nuestro cuestionamiento tiene que ver con la ética porque nace de una convicción filosófica e ideológica.

Peron era un dictador porque usaba uniforme militar. Evita se reía del pueblo porque vestía como una reina.
Los tilingos no criticaban al Turco Riojano por sus políticas que destruyeron al estado, les molestaba "la pizza y el champagne".
Nestor era desprolijo y "tuerto". Les molestaban las medidas políticas de la "yegua terca", pero lo que les revuelve el estomago son sus carteras y zapatos. El odio hacia el Peronismo siempre parte de un prejuicio estético. Los tilingos ante su falta de convicción en algo, utilizan el cholulismo farandulero para ubicarnos en el papel de los malvados de la película o culebrón novelesco de la tarde.

Unos partiendo de prejuicios estéticos y otros desde convicciones éticas hacen imposible cualquier dialogo, discusión y menos algún tipo de acuerdo. Son dos planos opuestos. Dos mundos paralelos. Es como arreglar un desafío al fútbol y que los otros vengan con raquetas. Tilingos y Peronistas, como el agua y el aceite, son imposibles de ser mezclados. Solo queda soportarnos los unos a los otros y dios quiera, sin querer eliminar al opuesto.


El Chino.

1 comentario:

  1. Hay un tema insoslayable, y es: Nunca nos pondremos de acuerdo porque son dos visiones opuestas de País.
    Dicho ésto, aclaro que la grieta no deja de ser una metáfora de nuestros tiempos y no nos remontemos décadas atrás. el problema mayor con el tilingo es que éste, no soporta el ascenso social del desclasado, lo quiere ahí abajo, para pisotearle los derechos y si puede, para que mendigue por dos monedas. Esa es una, la otra, más profunda, es aquel que se cree tilingo y es hijo o nieto de alguien que estuvo por el piso y las políticas del peronismo los sacó adelante allá por los 40's y 50's. Fueron a universidades, tuvieron su ganado ascenso social sus padres pudieron hacerse la casita y hoy, reniegan de ese pasado como de una venérea.
    No creo que esto se zanje con palabras, debates, etc, Es la famosa batalla de Caseros que un sector (el ganador) dio como concluído el enfrentamiento entre dos proyectos de Nación, y me temo, que eso está sin saldar.
    Siempre que se fueron del poder, la derecha dejó regueros de sangre y miseria, y ésta vez no será distinto.
    La pregunta sería a mis compañeros ¿Cómo los sacamos, pidiéndoles permiso, así buenamente o los echamos a patadas?
    No hay otra, no entienden del respeto al otro, del diálogo, cuando no te apretan economicamente para que te hundas, lo hacen con sus armadas brancaleone, a los palos, postas de lo que sea y a la bolsa, nos, a mirar por tv cómo asesinan ancianos dejándolos sin cobertura, como asesinan familias enteras echando a sus jefes de sus puestos de trabajo o cagándonos a palos si protestamos.
    Demasiada indulgencia para con el represor y hambreador les da un changuí que no nos podemos permitir, más allá de lo atildado de la nota.

    Saludos

    ResponderEliminar

Volvemos a dejar libre la posibilidad de comentarios. Estuvimos obligados a moderarlos por la cantidad de trolls que intentaban desvirtuar el debate. Pero bueno, preferimos que sean ustedes mismos los que, coincidan con nosotros o no, pero perticipan de buena leche; quienes ignoren a los tontos o maquinas de ensuciar, hasta que eliminemos su mugre.