jueves, 17 de marzo de 2011

LOS HIJOS.

LOS QUE LOS DISFRUTAMOS, RENEGAMOS Y SUFRIMOS POR ELLOS LO SABEMOS, NO EXISTE UN AMOR MAS GRANDE EN EL MUNDO. HIJOS DE VIENTRE, DE TETA, O DEL CORAZON, NUESTRA ESPERANZA, NUESTRA ALEGRIA, NUESTRO GRAN AMOR.



DEL OTRO LADO, LOS HIJOS, NOS SUFREN, NOS AMAN, NOS IMITAN, NOS CONTRADICEN, PORQUE SI NO FUERA ESA LA LEY NATURAL, ANDARIAMOS A LOS 80 AÑOS DE EDAD CON NUESTROS BEBES DE 60, COLGANDO DE UN AGUAYO.


PENSAR QUE ALGUIEN PUDO, ROBARLOS DE LOS BRAZOS MATERNOS, ARRANCARLOS BRUTALMENTE DE SU HABITAT FAMILIAR ES UNA PESADILLA, PEOR AUN, QUE ALGUN SER HUMANO PIENSE QUE ESE CRIMEN PERTENECE AL PASADO Y NO HAY QUE RECORDAR.

PODRIAMOS HACER ESO?, OLVIDAR QUE LO CONCEBIMOS, LO LLEVAMOS 9 MESES EN EL VIENTRE, LO PARIMOS, LO VIMOS NACER?


TENDRIAMOS QUE OLVIDAR NUESTRO PROPIO NACIMIENTO Y TODOS LOS NACIMIENTOS DE ESTA BENDITA PATRIA, PORQUE NEGAR LA VIDA QUE ENJENDRAMOS ES ESO, EL REAL SENTIDO DE LA PALABRA "DESAPARECER".


SI LOS HIJOS APROPIADOS DE NOBLE SABEN, VAN A PODER RECORDAR, SI RECUERDAN, VAN A PODER SER SI SON TODOS NOSOTROS.
La piba de Soldati

1 comentario:

  1. Existe una pequeñísima probabilidad de que luego de saber ellos y todos, su verdadera identidad, esa que niegan y niegan. Recuerden y Elijan ser lo que sus padre los biológicos, los de verdad de los cuales fueron arrancados antes de asesinarlos les ofrecían. Pero existe la otra posibilidad (ha pasado) que sepan e incluso, recuerden, pero que elijan continuar con sus falsas identidades, adoptándolas. Ello no será un fracaso, no de la búsqueda de la verdad, será un fracaso íntimo y personal de ellos frente a la verdad de su origen. Una espina invisible que ni todos los millones y privilegios de ser Noble Herrera les podrán quitar.

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Volvemos a dejar libre la posibilidad de comentarios. Estuvimos obligados a moderarlos por la cantidad de trolls que intentaban desvirtuar el debate. Pero bueno, preferimos que sean ustedes mismos los que, coincidan con nosotros o no, pero perticipan de buena leche; quienes ignoren a los tontos o maquinas de ensuciar, hasta que eliminemos su mugre.