miércoles, 28 de septiembre de 2016

Los Condores



El 28 de septiembre de 1966, dieciocho jóvenes estudiantes y obreros asestaron un golpe a la flamante dictadura de Juan Carlos Onganía: secuestraron un avión de línea, lo aterrizaron en las Islas Malvinas y allí izaron siete banderas argentinas que flamearon durante 36 horas. Reclamaron la soberanía sobre ese territorio y aguardaron que un sector del Ejército aprovechara esa irrupción y desembarcara en las islas para recuperarlas. 

 “Muchachos, aunque nos cueste la vida. Lo de menos es que nos lleven presos a Inglaterra. Lo más glorioso, que caigamos en el intento”, les dijo Dardo Cabo, jefe del Operativo Cóndor, a los 18 militantes peronistas que decidieron desviar en pleno vuelo el Douglas DC4 de Aerolíneas Argentinas que se dirigía a Río Gallegos. En Puerto Rivero -después sería Puerto Argentino- 

Dardo Cabo firma el siguiente comunicado: "Operación Cóndor cumplida. Pasajeros, tripulantes y equipo sin novedad. Posición Puerto Rivero, Islas Malvinas, autoridades inglesas nos consideran detenidos. Jefe de Policía e Infantería tomados como rehenes por nosotros hasta tanto gobernador ingles anule detención y reconozca que estamos en territorio argentino". 

 Los jóvenes descendieron del avión y desplegaron siete banderas argentinas: cinco en los alambrados, una en el avión y otra en un mástil. La nave fue rodeada por varias camionetas y más de cien isleños, entre soldados y milicianos de la Fuerza de Defensa. El 30 de septiembre, tras permanecer en el avión y luego de muchas negociaciones, los jóvenes abandonaron la nave siempre y cuando fueran acogidos por las autoridades de la Iglesia Católica de las islas, y así fue. 

 El viaje desde las Malvinas hasta Tierra del Fuego se extendió desde las 19:30 del 1 de octubre hasta las 3 de la mañana del 3 de octubre, cuando llegaron a Ushuaia. Luego vino un proceso judicial por parte del gobierno de facto de Juan Carlos Ongania. Quince de ellos fueron dejados en libertad luego de nueve meses de prisión, en tanto Cabo, Giovenco y Rodríguez permanecieron tres años en prisión debido a sus antecedentes políticos como militantes de la Juventud Peronista. 

 Cabo murió 10 años después de pisar Malvinas, el 5 de enero de 1977, cuando acababa de cumplir 36 años y padecía su cuarto período en prisión. Fue cobardemente fusilado por la dictadura militar en un "traslado" desde la penitenciaría Nº 9 de la ciudad de La Plata. Oficialmente se informó que había resultado abatido en un intento de fuga. 

A Alejandro Giovenco vinculado a Lorenzo Miguel un día de mediados de los ’70 le estalló una bomba que transportaba en un portafolios. Fue en la calle Sarmiento casi Uruguay, Buenos Aires. La explosión le arrancó un brazo. Giovenco corrió gritando desesperadamente. Se metió en la sede central de la UOM. Murió desangrado. 

 No sólo Cabo y Giovenco tuvieron un final violento. Miguel Angel Castrofini fue ultimado por un comando del ERP-22 de Agosto. Rodríguez y Jorge Money fueron asesinados por la Triple A. Pedro Cursi y Edgardo Jesús Salcedo están desaparecidos. 

 Andrés Castillo estuvo secuestrado en la ESMA y desde que volvió del exilio milita en el gremio bancario, hoy es Secretario Adjunto de Palazzo. 

 La ley provincial 13.808 de noviembre de 2006 los calificó como “ejemplo de entrega, compromiso y patriotismo para las nuevas generaciones, siempre ansiosas y necesitadas de encontrar referentes de desinteresado amor a la Patria”. 

 Integrantes del Comando Cóndor (28/09/66): 

 Dardo Manuel Cabo, 25 años, periodista y metalúrgico; Alejandro Armando Giovenco, 21, estudiante; Juan Carlos Rodríguez, 31, empleado; Pedro Tursi, 29, empleado; Aldo Omar Ramírez, 18, estudiante; Edgardo Jesús Salcedo, 24, estudiante; Ramón Adolfo Sánchez; María Cristina Verrier, 27, periodista y autora teatral; Edelmiro Ramón Navarro, 27, empleado; Andrés Ramón Castillo, 23, empleado; Juan Carlos Bovo, 21, obrero metalúrgico; Víctor Chazarreta, 32, metalúrgico; Pedro Bernardini, 28, metalúrgico; Fernando José Aguirre, 20, empleado; Fernando Lizardo, 20, empleado; Luis Francisco Caprara, 20, estudiante de ingeniería; Ricardo Alfredo Ahe, 20 estudiante y empleado y Norberto Eduardo Karasiewicz, 20, obrero metalúrgico.

El Chino

2 comentarios:

  1. Me acuerdo...hay emoción en mí.

    Abrazo peronista hermano Chino !!!

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  2. Como SIEMPRE, los ‘afectados mentales’ por ‘ideas extremistas’, acaban MAL y MUY MAL ! No es solamente ‘mal’, del punto de vista de la vida normal. Acaban ‘mal’, del punto de vista de la trascendencia ! Los actos de todos estos ‘LOCOS’, que consecuencias produjeron ? NINGUNA ! Sus vidas, fueron una suma de ‘estupidez e inutilidad’, de ‘tamaño familia’! Fueron: IDIOTAS UTILES ! El 'peronismo', LAMENTABLEMENTE, lleva a eso y cosas peores ! Como TODOS los de tendencias populistas-demagogicas !

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