Como en ningún otro espacio político, en el Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires la derrota se paga primero con la desobediencia y luego con el destierro.
Le pasó al Menemismo a fines de los '90. El encargado de cobrar la derrota fue Duhalde, quien luego de pasearse con la cabeza del Turco por el Conurbano, fue disciplinando primero el PJ de Provincia de Bs.As. y luego el Nacional.
El Riojano quedó para siempre fuera de juego y el nuevo ganador-conductor se perfilaba para ser el candidato a Presidente de la Nación. Así fue, pero la Alianza nos derrotó y la figura de Duhalde quedó por un corto tiempo en las sombras.
Sólo un engendro como el Gobierno de Fernando de la Rúa logró lo impensable: Duhalde, el derrotado, no fue cuestionado dentro del Justicialismo, simplemente porque no hubo tiempo de abrir los "kioskitos" y, serrucho en mano, comenzar con la "tarea fina".
Unos meses antes del Diciembre trágico de 2001, el aparato político y estatal de la Provincia de Buenos Aires tenía más poder de Gobierno que el mismo Ejecutivo Nacional.
Si el PJ de Provincia de Buenos Aires tuvo, en acuerdo con el Alfonsinismo, mucho o poco que ver con la caída del desgobierno de la Alianza, es una discusión segundaria. Lo concreto es que el gobierno de De La Rúa se caía solo, y con él todo el marco institucional de lo que se llama República.
Sin instituciones republicanas creíbles, con la clase media asustada, los trabajadores cansados de tanta politiquería barata y entregadora de derechos laborales, el País quedaba al plato de las grandes corporaciones internacionales, que veían su sueño cumplido: repartirse la República Argentina.
Pero la política no es lineal, y mucho menos una ciencia exacta: a la Patria le quedaba el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, esa estructura política parecida a una Logia de Intendentes y "punteros políticos" , inentendible para los politólogos de adentro y de afuera.
Y así fue que lo más denostado por la partidocracia Argentina salvó al País de su desintegración definitiva (teléfono para las corporaciones internacionales).
Nunca sabremos quién le tiró a Duhalde los cadáveres de Maxi y Darío en la Estación Avellaneda. Algunos dicen que fue el Turco despechado; otros señalan que fue la Bonaerense. Yo creo que no fue un problema doméstico, estoy convencido de que tuvo que ver con el teléfono anterior.
Como escribió el Compañero Foster hace unos días: el poder nos ofrecía para las elecciones del año 2003 un ballotage entre Menem y López Murphy. Con Duhalde malherido, la única estructura política ingobernable para las corporaciones económicas y políticas internacionales quedaba fuera de carrera.
¿Reuteman vio algo que no le gustó? ¿O sonó el teléfono de su patrón y le dijo no a la propuesta del Cabezón?
Pero... ¡¡MILAGRO!!... apareció el Pingüino, ese que iba a ser el Chirolita de Duhalde y resultó ser un muñeco maldito que se comió al Cabezón, que ya estaba con la manzanita en la boca.
El ganador-conductor pasa a ser Kirchner; el derrotado para siempre, Duhalde, y el PJ va al freezer por un tiempo.
Sobre el Gobierno de Kirchner lo único que voy a decir es que desde el Peronismo lo apoyo en todo.
Para las elecciones Presidenciales de 2007, el Kirchnerismo decide postular a Cristina, y dado que solo con la transversalidad no alcanzaba para la segunda etapa de profundizacion del proyecto, se saca del freezer al PJ y el compañero Néstor se pone a la cabeza como conducción en Provincia y a nivel Nacional.
Otra vez el PJ Bonaerense como rueda de auxilio para sumar poder y ganar, o la derrota y el destierro.
Fue triunfo y poder, pero no alcanzó. La primera batalla por la redistribución del ingreso que se dio en la Argentina despues de la muerte de Perón, fue derrota.
La batalla siguiente sería directamente por el poder politico en el País, y no quedaban muchas alternativas. Era la Republica Conservadora contra el Peronismo, y la desición fue correcta: todas las fichas al PJ, sin tiempo de elegir con quién sí o con quién no. Peronistas somos todos, y a la bolsa.
La corporación política y los intereses ajenos a la Patria tenían presente aquel telefono que les sonó en 2003. Esta vez habia que terminar con el PJ Bonaerense.
Pusieron todo en el asador. De adentro y de afuera jugaron a la derrota del Peronismo, inventaron candidatos neo, juntaron los heridos del Kirchnerismo, usaron la Cadena Global Madiática dirigida desde nuestro País y financiada desde el exterior, y se sirvieron de los tontos progres de siempre.
El 28 de Junio, por primera vez desde su nacimiento, el Proyecto Nacional del General Perón es derrotado en las urnas.
Sí, por primera vez. Pensemos en el año '83 o en el '99 después del Turco, si eso era el proyecto de Perón.
Hoy tenemos en el PJ Bonaerense a Kirchner derrotado y desterrado, a Duhalde derrotado, por un ahora perdedor, una liga de intendentes ganadores en su kiosko pero perdedores en la Provincia, escasos cuadros políticos y poca militancia.
Sabiendo que el PJ Bonaerense es la llave de conducción del PJ Nacional, y que el Movimiento Peronista por las circunstancias del momento fué Pejotizado para las elecciones del 28 de junio, la pregunta es:
¿Quién se cobra la derrota de Kirchner?
Y acá está el problema, no del Peronismo sino de la Argentina como destino de Patria Soberana.
Las únicas que pueden cobrarse la derrota de Kirchner son las corporaciones políticas y econémicas a través de los cipayos locales.
La Patria Sojera con Monsanto y todo el negocio Global de alimentos tiene su candidato: Carlos Alberto Reutemann.
El narcolavado y todos los capitales sucios que andan dando vueltas por el planeta tienen el suyo:
Francisco De Narváez.
Primero hay que copar el PJ, y desde ahí comenzar a desactivar el Peronismo para siempre, luego llegar a la Presidencia del País para convertirlo definitivamente en una factoría de materias primas y recursos naturales para las Potencias Mundiales.
Compañeros: qué hacemos los Peronistas con el Partido Justicialista es la batalla de hoy. Es cierto que históricamente el Peronismo fue un Movimiento que contuvo al PJ, pero nos derrotaron pejotizados y ésta es la foto de hoy; y la única forma de continuar la película es decidir los peronistas todos, los derrotados de antes y los derrotados de hoy, sin ningún neo en el medio, qué hacemos.
¿Lo dinamitamos para que no se lo apropie el enemigo, lo congelamos y volvemos a ser un movimiento, o vamos a la trampa de las eleciones internas simultáneas o primarias globalizadas para comenzar el camino de destrucción de la Patria y el Movimiento Nacional?
El Caniche Chino